En el Cesar se le dice a alguien achantao cuando está apagado, lento o sin ganas, como si anduviera en cámara lenta y no reaccionara ni a palo. También vale para el que se queda quieto, medio bobo o sin iniciativa. Es regaño suave, pero pica, porque te están diciendo: despierta, mijo.

"Juancho, no te me pongas achantao, apurate que el bus ya está pitando y nos deja tirados en la esquina, ¿o qué?"

En Guárico se usa para alguien que se queda todo tímido, apagado o medio acobardado cuando debería lanzarse de una vez. Es como cuando te da frío escénico y pierdes la actitud justo en el momento clave. No es solo estar callado, es quedarse corto de valor. Y hay que admitir que a veces da risa ver a alguien todo achantao.

"Pana, no te me pongas achantao cuando llegue María, que después viene otro vivo, la saca a bailar y tú te quedas pegado a la pared con el vaso en la mano."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!