Se dice cuando a alguien le agarra un ataque de bronca o un berrinche de golpe, como si se le zafaran los tornillos por una pavada. Es bien de charla cotidiana, medio exagerado y con tono burlón, para pintar a alguien que se pone intenso en un segundo. Y sí, suena tan ridículo como el ataque.

"No le toqués el auto a Juan, porque si le marcás una rayita, le agarra la chiripiorca y empieza a los gritos como si le hubieran choreado el motor."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!