En Yaracuy se dice cuando alguien se viene arriba de golpe y se pone intenso, hablando como si le hubiera caído una revelación divina. Se emociona de más, suelta ideas medio disparatadas y no hay quien lo baje de esa nube. Puede ser por tragos, por euforia o por puro show. Y sí, da risa verlo.
"Anoche Carlitos se alumbró en la fiesta y arrancó con que iba a montar un cohete en el patio. Entre tragos y bulla, nadie lo callaba."