Se suelta para apurar a alguien y que se ponga vivo: que deje la flojera, se enfoque y se ponga a hacer lo que toca ya. Es como decir espabílate y muévete, pero con ese sabor bien mexicano de regaño ligero. Sirve para tareas, escuela, chamba o cuando vas tardísimo.
"Compadre, ya van a cerrar y tú apenas buscando las llaves. Ándale, ponte las pilas, que todavía falta pasar por las cheves y llegar al juego."