Se dice cuando alguien anda desorientado, medio perdido o haciendo todo a la mala, como sin rumbo. Puede ser por copete, por sueño o porque la persona es así no más y se enreda sola. Es bien de Chile y suena a que vas dando vueltas sin cachar ni una.
Dicho bien porteño para cuando alguien anda medio turulo, desorientado o tambaleándose, como si no cachara bien dónde pisa. Se usa harto después de un carrete pesado, por sueño, por caña o porque te pegó el movimiento, tipo temblor. No es que estés muerto, pero vas a puro sobrevivir.
Se dice de alguien que anda desorientado, medio perdido o sin rumbo, como dando vueltas sin cachar pa’ dónde va. Puede ser por copete, por sueño o por puro despiste. Es bien de la onda chilena, y pinta perfecto a la persona que va tambaleando por la vida como si el GPS se hubiera rendido.