Se dice cuando alguien anda con el ego por las nubes, muy creído y con actitud de que se come el mundo. Va de sobrado, como si fuera el mero mero, a veces porque trae lana, porque le salió algo bien o nomás por presumido. Puede sonar medio en broma o medio en crítica, según el tono.
"El Pepe cayó al antro bien chivo, presumiendo la troca y diciendo que hoy ligaba sí o sí. A ver si no termina pidiendo raid y llorando por Whats."