Dicho yucateco para cuando alguien camina o se mueve todo tieso, como tabla, sin soltar el cuerpo. Puede ser por nervios, por miedo, por andar bien estresado o hasta por querer verse muy serio. Vamos, que va rígido y acartonado, como si trajera un palo metido en la espalda.
"Le tocó pasar al pizarrón y, del puro nervio, el Juan se fue caminando como palo de Chacá, ni volteaba a ver a nadie."