Se dice cuando estás en un lugar donde no pintas nada, como colado o estorbando, sin invitación ni vela en el entierro. Vas ahí nomás, viendo caras, sin saber ni por qué llegaste. Es la típica sensación de estar de más y que todos lo noten, aunque tú intentes hacerte el disimulado.
"Cayó con su primo a la peda de la oficina y nadie lo ubicaba. Se quedó parado junto a las botanas, bien serio, andando como tercero en fiesta ajena."