Se dice de alguien que anda con una confianza tremenda, bien plantado y con energía, como si nada lo pudiera desacomodar. Va suelto, canchero y con la autoestima por las nubes, tirando facha y encarando sin miedo. La imagen del yogur firme es esa, no se vuelca ni aunque lo sacudas. Bastante gráfica, la verdad.
"Che, ¿viste a Martín en la fiesta? Andaba como yogur firme, chamuyando a dos manos, bailando en el medio y encima todos le daban bola."