Se dice cuando alguien anda con un chorro de energía, bien prendido y con ganas de hacer de todo. Es como ir al 100, sin flojera y con actitud de comerse el mundo. También aplica para cuando traes buen ánimo y te avientas tareas sin que te lo pidan. Suena muy del norte y pega macizo.
"El vato cayó al jale con toda la pila, puso música, armó la carnita asada pa'l viernes y todavía se ofreció a sacar el reporte."