Se dice cuando alguien anda bien prendido y de buen humor, con energía a tope y una felicidad que no le cabe en el cuerpo. Va sonriendo, cotorreando y hasta caminando más rápido, como si le hubiera caído un premio o le hubieran dado una noticia perrona. Es de esas que se notan a kilómetros.
"Desde que le confirmaron a Juan el concierto, anda empilado por la cuadra, saludando a todos y casi brincando del gusto, bien perrón."