Se dice cuando alguien anda bien prendido y con un chorro de energía, como si trajera el tanque lleno y no se le acabara la pila. No para quieto, habla, baila, hace mil cosas y hasta contagia el ánimo. Puede ser por café, por emoción o por puro desmadre. En Sonora suena bien natural.
"En la carne asada, el Chuy andaba gasolinao: puso música, se aventó unos pasos y hasta se ofreció a lavar los trastes, bien recio."