Se dice cuando te armas un plan al aire libre y terminas bien asoleado, ya sea carne asada, cheve y cotorreo bajo el sol. Es muy del norte y en Sonora pega doble porque el calor no perdona. Va con tono de broma, como aceptando que te vas a rostizar, pero igual jalas.
"Compa, el sábado nos vamos al río a armar la asoleada, tú lleva el hielo y yo las cheves, porque el sol de Sonora no perdona."