Se dice cuando alguien hace un escándalo o arma un alboroto, casi siempre por una tontería. Es como convertir un detalle mínimo en drama de telenovela, con gritos, quejas y medio mundo metido. Muy de barrio y bien mexicano. Y sí, a veces da risa porque se ponen intensos por nada.
Se dice cuando alguien hace un alboroto, arma un escándalo o convierte cualquier cosa en un show con gritos, chisme y drama. Puede ser por un pleito, una discusión o nomás por llamar la atención. Es muy de barrio: donde hay mitote, hay gente mirando y opinando aunque nadie les haya pedido.
Se dice cuando alguien arma un alboroto, un escándalo o un relajo que termina llamando la atención de todos. Puede ser por chisme, por pleito o por puro drama innecesario. Es muy del norte y en México se entiende perfecto. Vamos, que se hizo un show y ya nadie se concentra en lo suyo.
Significa hacer un escándalo sabroso, armar un alboroto lleno de chisme, gritos y drama, casi siempre en fiestas, reuniones familiares o en la calle del barrio. No siempre es algo malo, a veces hasta se agradece el show, pero sí deja a todo mundo con tema para el chisme del día siguiente.
Se dice cuando alguien hace un alboroto: arma un escándalo, un show o un desmadre por cualquier cosa, a veces hasta por pura ganas de llamar la atención. Puede ser en una fiesta, en la calle o en la casa, y casi siempre trae chisme y miradas. Muy de México, y en Aguas se oye un montón.
Se dice cuando alguien hace un alboroto o un fiestón, a veces por cualquier tontería. Puede ser cotorreo con música, gritos, risas y chelas, o también un escándalo que llama la atención de medio mundo. En Sinaloa suena bien natural, como de banda prendida. Y sí, suele acabar en desmadre.