Se dice cuando alguien endulza o adorna una historia de más, hasta que suena a cuento chino. Vamos, que le echa azúcar a paladas a lo que cuenta para quedar bien, impresionar o hacerse el héroe. No es mentir descarado siempre, pero sí exagerar bonito. Y a veces queda tan dulce que empalaga.

"José siempre azucaria sus viajes, que si en el Orinoco le ganó un pulso a un tiburón y luego se fue tranquilo a comerse una arepa."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!