Comida callejera hondureña por excelencia: una tortilla de harina doblada y bien rellenita, casi siempre con frijoles refritos y mantequilla o crema. De ahí ya te vas al modo bestia y le metés queso, huevo, aguacate, chorizo o lo que haya. Es barata, llena un montón y te salva la vida a cualquier hora.
"Mano, saliendo del partido vamos por unas baleadas con huevo y queso, porque ando con el estómago haciendo huelga y no perdona."