Es el beso que no se da en la mejilla, se manda a distancia: mano a la boca y lo tirás al aire como si fuera señal de celular. Se usa para saludar, despedirse o tirar onda sin acercarse. Queda tierno, medio cursi, pero funciona cuando estás lejos o hay gente mirando.
"Iba en el colectivo y, antes de que cierre la puerta, le tiré un beso volador. Ella me contestó desde la vereda, toda diva, y el chofer ya tocó bocina como apurándome."