Se dice de alguien que va pasado de revoluciones, sin freno y haciendo lo que se le canta, como si nadie lo pudiera parar. Sirve para una persona, un grupo o hasta una situación que se desordena y se pone intensa. No es precisamente un piropo, pero igual da risa cuando lo tiran en talla.
"Anoche en la fiesta el Juaco andaba como caballo desbocado, se subió a las mesas, pidió otra ronda y terminó cantando cumbia con el DJ."