Apodo medio cariñoso, medio de recocha, para decirle a alguien que es terco, que no cambia de idea ni a palo y se queda pegado en lo suyo. No siempre es insulto, depende del tono y la confianza. Se suelta entre amigos o familia cuando alguien se pone necio. Y sí, suena chistoso.

"Ay, cabeza de mango, deje la terquedad y vámonos pa'l río, que usted se queda discutiendo y se nos hace de noche con el sancocho."

Dicho en plan broma para llamar a alguien distraído, olvidadizo o medio volado, de esos que dejan todo tirado y a los cinco minutos ya no se acuerdan ni dónde. No es un insulto pesado, más bien una cargada entre patas cuando alguien anda en la luna. Suena bien norteño y bien de confianza.

"Ya pues, cabeza de mango, te dije que guardes el celular en el bolsillo con cierre y aun así lo dejaste en el taxi. Mañana te amarro una cuerdita, ¿ya?"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!