En Cuba, el cachumbambé es el subibaja del parque, el de dos asientos que uno sube y el otro baja. Por extensión se usa para hablar de alguien o algo que va a bandazos, con cambios de humor o decisiones que hoy son una cosa y mañana la contraria. Vamos, pura inestabilidad con sabor caribeño.

"Asere, mi jefe es un cachumbambé: ayer me subió el sueldo y hoy dice que no hay presupuesto. Así no hay quien se organice, compay."

En Cauca se usa para decir que algo está todo inestable, a punto de irse al piso, como tambaleando. Viene de la idea del sube y baja o columpio que se mueve raro y da poca confianza. Sirve tanto para cosas físicas como para situaciones que se sienten frágiles. Y la verdad, suena tan sabroso que provoca decirlo a cada rato.

"Parce, esa mesa de plástico está tan cachumbambé que como pongas otra pola se nos viene todo al piso y toca recoger con cucharita."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!