En Ayacucho se dice cuando traes un dolor de cabeza pesado y persistente, de esos que te dejan atontado y con cara de pocos amigos. Suele salir después de una noche movida, de estar preocupado o de meterte en líos. No es comida, es resaca mental y física. Y sí, suena asqueroso, pero describe perfecto.

"Ayer me quedé hasta tarde en la yunza y hoy amanecí con un caldo de cabeza bravosazo, ni el mate de muña me hace el milagro."

En Arequipa se dice caldo de cabeza cuando alguien le da mil vueltas a un tema y se raya solo, como si se estuviera cocinando el cerebro con tanta pensadera. Es preocuparse de más, armarse novelas en la cabeza y sufrir por gusto. Y hay que admitir que todos nos hemos hecho nuestro buen caldito de cabeza alguna vez.

"Hermano, estás haciendo tremendo caldo de cabeza por ese examen, mejor anda a comerte tu rocoto relleno y mañana ves qué sale."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!