Forma cariñosa e irónica de llamar al carro propio, sobre todo cuando es viejo, vive fallando o está medio destartalado. Se usa para reírse un poco de la desgracia mecánica y quitarle drama a que el carro esté hecho leña. En Guárico y en buena parte de Venezuela es casi un clásico, y hay que admitir que tiene su encanto resignado.

"Chamo, ayer el carrito no quiso prender ni con rezos, tuve que empujarlo hasta la bomba y el pana mecánico se echó a reír nada más verlo llegar"

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!