Se dice cuando te has metido una buena paliza de trabajo o una jornada larga que te deja reventado. Viene de chamba, que es curro, y chambeada es la faena ya hecha o el rato que te pasaste chambeando. Se usa para presumir o quejarse, según el humor. Y sí, suena a modo máquina total.
"Causa, esta semana me metí una chambeada brava, puro chambeo de lunes a sábado y ni tiempo pa' una chela en la plaza."