Se dice cuando te toca agarrar el volante y ponerte a manejar, sobre todo si el camino está pesado, es largo o hay que rifársela con el tráfico. Es como decir “ya me toca a mí” pero versión carretera. Suena bien de barrio y medio chistoso, como si el carro también fuera chamba.
"Ya vámonos, que si no se nos hace tarde. Me toca chambear el carro porque tú ya vienes bien cansado y la autopista está hasta el gorro."