En Mendoza se usa changüí para pedir una oportunidad extra, un tiempito de yapa cuando ya estás al horno con un plazo o una tarea. Es como decir dame una última chance antes de que todo explote. Es bien mendocino y suena tan simpático que hasta da menos culpa pedirlo.

"Che, jefe, ¿no me da un changüí con el informe? Entre el bondi que no pasó y la compu que murió, vengo más salado que el agua del dique"

En Tucumán se dice changüí cuando te dan una ayudita, una ventaja chiquita o un margen de tiempo extra para zafar. Es ese respiro que te salva de quedar pegado, llegar tarde o perderte algo por un pelo. No es un milagro, pero a veces te arregla la noche y te deja como un campeón.

"Caí tardísimo al boliche y ya estaban por cerrar la lista, pero el patova me tiró un changüí y entré igual, de arriba."

En Santa Fe se usa changüí para pedir un tiempito extra, una ventaja o una consideración especial. Puede ser que te esperen, que te den una mano o que aflojen un poco con las exigencias. Es como decir haceme la gamba y dame margen, muy de oficina, de barrio y de cualquier mateada eterna.

"Che, jefe, tirame un changüí con el informe, anoche se me cortó la luz y terminé armando todo a la luz del celu, estoy hecho bolsa."

En Salta se usa changüí para pedir una oportunidad extra, un tiempito más o un pequeño favor cuando ya estás medio al horno. Es como decir que te banquen una más, con cara de perro mojado y tono de súplica amistosa. No es formal ni de lejos, pero entre amigos y familia sale todo el tiempo, y la verdad es que tiene su encanto.

"Che profe, no sea mala onda, anoche se cortó la luz en el barrio, déme un changüí y le entrego el trabajo mañana con todo bien pulido."

En Chaco se usa changüí para hablar de una pausa improvisada en el laburo, en la facu o donde sea, para aflojar un poco la cabeza. Es ese ratito en el que cortás con la tarea, te cebás unos mates, chusmeás de la vida y después, con suerte, volvés a lo que estabas haciendo con un poco más de ganas.

"Che, me está explotando la cabeza con estos informes, ¿pateamos todo diez minutos y nos hacemos un changüí con unos mates y unas tortas fritas en el patio?"

En Salta, pedir un changüí es pedirte un cachito de margen: un ratito más, una prórroga chiquita o que te hagan la gauchada de dejarte pasar una. Se usa mucho cuando llegás tarde, te falta algo o estás al horno y querés zafar sin drama. Suena re de acá y tiene su encanto.

"Che, profe, ¿me da un changüí con la entrega? Me colgué mal, entre la siesta y el chamuyo se me fue el día y no llego ni a palos."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!