En Nicaragua se usa para hablar de un niño travieso, inquieto, que siempre anda inventando diabluras y metiéndose en líos pequeños pero constantes. No es mala onda, más bien es ese crío que no se está quieto nunca y te tiene con el corazón en la boca. Y hay que admitir que a veces sus ocurrencias dan bastante risa.

"Ese chavalero del barrio amarró los zapatos de todos en la cuadra y después salió corriendo muerto de risa cuando la gente casi se va de trompa."

En Nicaragua se usa para hablar de un chavalo, o sea, un niño o adolescente. Suele llevar un toque de cariño o de regaño, según el tono, como cuando el cipote anda inquieto, haciendo travesuras o metido en sus loqueras. No es insulto, pero sí bien de barrio y bien directo.

"Ese chavalero no se está quieto ni un minuto, pasa en la calle con los amigos jugando pelota y armando relajo en el barrio, y la mamá ya lo anda buscando a gritos."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!