En México se usa como apodo cariñoso para ese guardadito de dinero que tienes escondido por la casa, en el cajón de los calcetines, detrás del refri o donde nadie lo vea. Es tu mini ahorro de emergencia para cuando se atraviesa algo o para darte un gustito. Suena inocente, pero es pura estrategia.
"Ayer limpiando la cocina salió un chelito atrás del refri, ya con eso me armo unas cheves bien helodias pa'l partido."