Se usa para referirse a un niño, normalmente chiquito y medio travieso. Puede sonar cariñoso o burlón, según el tono y la confianza. Es de esas palabras bien mexicanas que pintan al chamaco inquieto que no se está quieto ni dos segundos. Si lo dices con amor, hasta da risa. Si no, pica tantito.

"Apúrate, chilpayate, deja de andar correteando al perro y siéntate ya, que se enfrían los frijoles y tu abuela se va a enojar."

Así le dicen a los críos en Guerrero, esos morritos incansables que andan correteando por la calle, gritando, jugando y armando desmadrito todo el día. Es una forma muy cariñosa de hablar de los niños, aunque también implica que son traviesos y no paran nunca. Y la neta, casi siempre es verdad.

"Mi vecina tiene dos chilpayates bien hiperactivos, se la pasan gritando, jugando a las luchitas y ya me tumbaron la maceta del pasillo tres veces."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!