En Nicaragua se le dice así al que vive del rebusque y anda siempre inventando cómo sacar unos pesos. Te vende lo que sea, hace mandados, consigue “ofertas” medio raras y se mueve con labia por el barrio. No siempre es mala onda, pero casi nunca es un santo. Y hay que admitir que a veces sorprende.
"Ese maje es bien chinchorrero, ayer me ofreció desde chicles hasta un cargador “original” y una recarga barata. En el barrio ya lo conocen, siempre anda viendo qué resuelve."