Se usa para hablar de una salida a beber con los panas, normalmente fuerte y sin mucho control, donde la idea es vacilar, tomar hasta que el cuerpo diga basta y armar relajo. Suele implicar rumba larga, risas, música a todo volumen y anécdotas que al día siguiente casi nadie recuerda completas, pero igual se siguen contando.
"Pana, el viernes hay cobro, así que vamos armando la chupata porque quiero terminar bailando salsa en la plaza con un vaso de ron en cada mano."