Se dice cuando alguien está reventado del calor o del esfuerzo, sudando a chorros y con cara de que ya no da más. Es como quedar sofocado, derretido o medio mareado, como si te hubieran dejado horas pegado al fogón. Muy de la Costa, pa’ describir ese bochorno que te deja sin aire.
"Mano, ese bus sin aire en pleno mediodía me dejó cocinao, me bajé chorreando y con la camisa pegá como calcomanía."