Dicho campechano para describir un cuarto o un lugar hecho un caos: tiradero, desorden a lo bestia, como si hubiera pasado un huracán y nadie hubiera recogido en semanas. Se suelta cuando entras y te dan ganas de sacar la escoba, pero mejor te ríes y lo dices para que la banda entienda el nivel de desastre.
"No manches, tu cuarto está como cuarto de macalito: ropa en la hamaca, platos en la silla y hasta el cargador perdido en el piso."