Se dice cuando alguien pega un éxito gordo y casi siempre inesperado, normalmente con pasta de por medio. Puede ser ganar la lotería, montar un negocio que lo peta o hacer una jugada que te cambia la vida de golpe. Vamos, pasar de ir justito a vivir como un rey en dos tardes. Y da una envidia sana, claro.
"El Javi llevaba años currando en negro y, de repente, dio el pelotazo con un bar. Ahora invita a rondas y va de jefe por la plaza."