En Cuba se dice cuando dos personas se dan un abrazo bien apretado, de esos que te dejan sin aire y con el corazón contento. Es un saludo súper efusivo, típico entre familia o amistades que se quieren de verdad, sobre todo después de tiempo sin verse. Vamos, un abrazo que casi te reacomoda las costillas.
Se dice cuando vas a darle a alguien un abrazo fuerte, de esos que te dejan sin aire un segundo. Es una forma cariñosa y muy de compas para saludar o reencontrarte con alguien que aprecias, sobre todo después de rato sin verse. Suena cercano, cálido y medio bravucón, como de barrio con corazón.