Se usa cuando alguien al final cede después de hacerse el duro, ya sea en una discusión, una negociación o un simple antojo. Es como rendirse ante la presión, pero con un toque de orgullo tragado. Suena a derrota, pero muchas veces es pura conveniencia. Y hay que admitir que casi siempre se dobla el brazo por comida.

"Chamo, yo sabía que ibas a doblar el brazo, apenas oliste la carne en la parrilla te montaste en el carro más rápido que un mototaxi en bajada."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!