Se dice cuando alguien se pone a beber, normalmente alcohol, porque al llevar el vaso a la boca doblas el codo una y otra vez. También vale para insinuar que alguien ya va alegre o que se está marcando una buena ronda. No va de siestas ni de escaquearse, va de barra, cañas y resaca al día siguiente.
Expresión para decir que te vas a poner a beber alcohol, normalmente cerveza o vino, porque al llevar el vaso a la boca doblas el codo una y otra vez. Se usa en plan de broma cuando te saltas la dieta o el modo saludable y te lías en el bar del pueblo. Vamos, que hoy toca caña y alegría.
Expresión coloquial para decir que vas a beber alcohol, normalmente bastante, porque el codo se dobla cada vez que te llevás el vaso a la boca. En Mendoza suele sonar a vino, bodega y juntada larga. No es que estés haciendo gimnasio, es que te estás hidratando, pero con Malbec.
Se dice cuando alguien se pone a beber, normalmente con ganas, como plan para desconectar o celebrar. Vamos, que en vez de solucionar la vida, te arrimas a la barra y a ver si el mundo se arregla solo. No siempre es drama, a veces es solo unas cañas bien echadas y a tirar.
Se usa cuando alguien se pone a beber como si no hubiera mañana, copa va y copa viene hasta quedar medio torcido y hablando pura carreta. La imagen es que cada trago implica doblar el codo para llevar el vaso a la boca. Es una forma medio burlona de decir que alguien se emborrachó duro, pero con cierto cariño.