Expresión bogotana para cuando alguien se pone meloso y lanza flores a lo loco para impresionar o conquistar. Es hablar bonito, medio empalagoso, para ver si el otro cae rendido. A veces suena sincero, a veces puro teatro, pero igual uno termina medio sonriendo. Y hay que admitir que a veces funciona mejor que un ramo de rosas.

"Uy, vea a Camilo echándole caramelo a la profe, hasta le dijo que sus ojos parecían dos esmeraldas de Zipaquirá, qué lambón tan nivel dios."

Se usa cuando alguien empieza a soltar halagos, palabritas dulces y chamuyo fino para conseguir algo, ya sea ligar, pedir favores o salir bien parado de un lío. Es como envolver la intención real en azúcar verbal. A veces funciona de lujo, pero también huele a cuento chino a kilómetros, así que ojo con los expertos.

"No le creas tanto a Diego, cada vez que necesita plata empieza a echar caramelo, te dice reina, te trae chocotejas y al final terminas prestándole hasta para el mototaxi."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!