Se dice cuando alguien se pone a hablarte largo y tendido, normalmente para regañarte o soltarte un sermón. No es una charla relajada de cafecito, es más bien una descarga de consejos, quejas o moralina que no se acaba nunca. En Anzoátegui se usa mucho con ese tono de: siéntate y aguanta.
"Llegué tarde y mi mamá me echó la charla completica, que si la hora, que si el respeto, que si la vida. Yo ahí parado, como poste, esperando el recreo."