Se dice cuando a alguien se le sale la emoción y termina con los ojitos húmedos, ya sea por nostalgia, ternura o un recuerdo medio triste. No siempre es llorar a moco tendido, más bien es soltar una lagrimita discreta. Va con cariño y un toque de burla suave, de esos que no hacen daño.
"Estábamos con una cuequita y fotos viejas del cole y mi hermana ya estaba echando lagrimita, diciendo que antes todo era más tranqui."