Se dice cuando regañas a alguien fuerte, de esos jalones de oreja que se oyen hasta en la otra cuadra. Es un llamado de atención bien serio, normalmente por una cagada o por pasarse de la raya. En Monagas se usa mucho en el cole, en la casa o en la chamba. Duele más que un chancletazo.
"Mano, el profe le echó un boche a Joseíto por llegar tarde y encima ponerse a joder. Quedó el salón calladito, ni el ventilador se atrevía a sonar."