Se dice cuando alguien se marca una salida de tono muy de guiri inglés: liarla un poco, ponerse pesadete con la fiesta o hacer algo rarísimo que deja a la peña mirando. No es necesariamente malo, pero suele dar vergüencita ajena y risas a partes iguales. Vamos, una escena de pub que no se olvida fácil.
"Ayer Rafa salió por Santander y acabó echando una inglesada en el pub: se subió a una mesa, cantó a gritos y bailó con un sombrero de vaca."