Expresión para decir que hay que meterle ganas, coraje y determinación a algo, sobre todo cuando la cosa está ruda o da miedo. Es como decir que no te vas a rajar y vas con todo, aunque el panorama esté bien feo. Suena medio grosera, pero también muy motivadora, y hay que admitir que tiene su sabrosura venezolana.
Se dice cuando alguien se arma de valor y le mete ganas de verdad a algo complicado. Es como decir échale coraje, ponte serio y no te rajes, aunque estés cagado del susto. Muy de calle, muy venezolano, y suele salir cuando toca resolver sin lloradera. A veces suena medio brusco, pero motiva.
Expresión bien zuliana para decirle a alguien que le meta ganas y valentía a lo que está haciendo. Es como: ponte serio, no te achiques y dale con todo, aunque cueste. Puede sonar un pelín vulgar por lo de bolas, pero se usa a diario y tiene su sabor maracucho.
Expresión muy venezolana para decir que hay que meterle ganas, coraje y energía a algo, sin flojera ni excusas. Es como decir que te vas a fajar con todo, aunque la cosa esté difícil o dé miedo. Se usa tanto para estudiar, trabajar o hasta para declarar tu amor. Y sí, suena sabroso cuando lo dices con acento criollo.
En Venezuela se dice cuando toca ponerle ganas de verdad, coraje y actitud para sacar algo adelante, aunque esté rudo o dé miedo. Es como decir “métele pecho” o “no te achicopales”, pero en versión bien criolla. Suena fuertecito porque viene de “bolas”, pero es súper común en la calle.
Se dice cuando toca armarse de valor y meterle ganas a algo, aunque dé miedo o cueste un mundo. Es como decir échale coraje, échale actitud y no te rajes. En Lara y en buena parte de Venezuela suena bien directo, medio bravucón, y sí, tiene su picante.