Se dice cuando te pones a platicar a gusto mientras le das duro a la chope, o sea, la torta de chorizo. Es el combo perfecto de cotorreo y tragadera, típico de reunión con compas, carnita asada o cuando andas de antojo. No es prisa, es sobremesa callejera con migas en la playera.
"Nos quedamos echándole lengua a la chope en la carnita asada y, entre mordida y mordida, se nos fue el rollo y se acabó el gas pa’ las chelas."