Estado en el que quedas después de una pea tan brutal que sientes que la resaca te secuestró el cuerpo, el alma y hasta las ganas de vivir. Andas lento, con la cabeza dando vueltas y el estómago en modo protesta. Es como si te hubieran pasado factura por cada trago de anoche, y con recargo incluido.

"Chamo, quedé tan embargao después de la rumba en la playa que ni el mondongo, ni la malta fría, ni el baño en la orilla me resucitaron, andaba como alma en pena todo el domingo."

En Atacama se dice cuando andas con la mala encima y sientes que la vida te está cobrando todo junto. Es como estar medio atrapado entre problemas, deudas o puras pifias, y no te sale una. No es el embargo legal tal cual, es más bien una forma dramática y chistosa de decir que estás hasta el cuello.

"Compadre, ando embargao: se me fue la micro, me rebotó la tarjeta y más encima el jefe me pidió el informe pa' ayer."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

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