Se usa para describir a alguien que viene pasado de tragos, alegre a lo loco y con la lengua suelta, típico después de una buena parranda con cocuy o ron barato. No es solo estar borracho, es andar contento, escandaloso y medio desubicado. Y hay que admitir que a veces esas emparrandadas dejan historias épicas.

"Anoche llegó el vecino tan emparrandado que se puso a cantar gaitas a grito herido y a invitar hasta al perro del barrio a seguir la rumba en el porche."

Pausa chistera

Sabemos que has venido a culturizarte, pero aquí nos gusta despistar. Mientras tu cerebro procesa expresiones callejeras, nosotros le colamos un chiste por la puerta de atrás.

Si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento. Palabra de duende.

¿Te mola lo que decimos? Pues si nos mandas un Whatsapp te vas a partir de risa con nosotros!
Charlemos
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!