Se dice cuando estás metido en un lío, un enredo o una situación complicada que te tiene dando vueltas, sin saber ni pa' dónde agarrar. Puede ser por plata, por chismes, por trabajo o por mala suerte, de esas rachas que no perdonan. Es bien de calle y suena a que la cosa está fea, fea.
"Mano, desde que compré ese carro viejo ando en el aje. Ayer se apagó en plena avenida y me tocó empujarlo con un pana bajo el palo de agua."