En el llano se dice para hablar de un tipo bien berraco, valiente y echado pa’ delante. Un gallo no se raja, se mete al problema sin temblar y responde cuando toca. Sirve para admirar a alguien por su coraje o por lo firme que es en una situación pesada. Y sí, suena a respeto del bueno.
"Se fue la luz, el río creció y todos asustados. Pero Pedro se montó en la moto, cruzó el barrial y fue por la abuela. Ese man es un gallo."