Se dice cuando todo sale perfecto y el plan cierra por todos lados: no hay dramas, no falta nada y hasta el timing acompaña. Vale para una juntada, un laburo o un viaje cuando todo fluye y nadie la complica. Es como decir que quedó impecable, redondito. Y da un gustito decirlo cuando zafaste del caos.
"Cayó la banda, prendieron el fuego al toque y no llovió ni ahí. Loco, ¡está todo redondo!, hasta el vecino trajo hielo y nadie se colgó."