Se le dice a alguien cuando anda sin pila, desanimado o medio aburrido, como si tuviera el brillo en modo ahorro. También vale para cuando estás lento, sin ganas de hablar o con cara de lunes eterno. Es bien de pana para picar a un amigo y decirle que se active un pelo.
"Chamo, desde que se acabó la fiesta quedaste apagao. Párate, ponte las pilas y suelta ese celular, que todavía falta la última ronda."