En Coquimbo se dice que alguien está calado cuando es vivo, cachador y está al tanto de todo lo que pasa. Se sabe el cahuín antes de que llegue al grupo de WhatsApp, lee el ambiente al tiro y no se le escapa una. Puede sonar a halago o a sospecha, como de sapo con buen radar.
"Oye, el Nico está calado, po. Antes de que contáramos lo del carrete ya sabía quién se peló con quién y hasta dónde fue la after."